“Si hablo, mi dolor no cesa; y si dejo de hablar, no se aparta de mí.” Job 16 6
Cuando una persona tiene una herida en su corazón puede intentar escapar de ello por diferentes medios. Puede ser que se deje caer en el mundo del alcohol o las drogas, puede sumergirse en los videojuegos, en los programas de TV o en cualquier otra vía de escape.
Pero el problema no desaparecerá por ignorarlo, probablemente aumente y la persona puede caer en depresión. Por eso es mejor venir ante Jesús y dejar en Él todas nuestras cargas y preocupaciones, dice
Mateo 11:28 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”
Si confiamos plenamente en Él, no importa el tamaño del problema, sabemos que Él nos ayudará a solucionarlo, nos dará la sabiduría necesaria para superarlo, mientras nos da la fortaleza para soportarlo.
Hay una promesa en Salmos 23:4 “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y Tu cayado me infundirán aliento.” La presencia de Dios en nuestras vidas nos dará el aliento para saber que nada nos dañará.
Amado Padre, estoy confiado porque caminas junto a mi, amén
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Génesis 41:36
LLENAR EL DEPÓSITO
«Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete añ…
Palabra sazonada con sal Romanos 10:21
FAMILIA BENDECIDA
«Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo reb…
Palabra sazonada con sal Juan 18:14
SABER ESCUCHAR
«Era Caifás el que había dado el consejo a los judíos, de que convenía que …