Palabra sazonada con sal Juan 4:50

“Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue” Juan 4:50
Este hombre había venido a Jesús en la búsqueda de la sanidad para su hijo, pero Jesús no se dirigió al sitio donde él estaba, sólo envió la palabra de sanidad y Su palabra hizo lo aquello a lo que fue enviada, como lo describe Isaías 55:11 “así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, antes hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”.
Aquel hombre sencillamente se retiró y se fue confiado, leemos en el verso 51 al 53 “Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive. Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor, y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre. El padre entonces entendió que aquélla era la hora en que Jesús había dicho: Tu hijo vive; creyó él con toda su casa”
La palabra de Dios es lo más seguro que podemos tener en la vida, en una ocasión me llamó una amiga muy preocupada porque a su hija le había detectado células cancerígenas, yo le pedí que me colocara a la chica al teléfono y oré por ella, a los días me dijo la madre que le habían repetido el análisis y había sido completamente negativo; es el poder de la fe, creer que Jesús es poderoso para obrar sin importar la distancia, uniendo su fe a la mía.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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