Palabra sazonada con sal Salmos 41:8

EL PODER DE LA PALABRA

«Cosa pestilencial se ha apoderado de él; y el que cayó en cama no volverá a levantarse.» Salmos 41:8

Los enemigos de David querían verlo destruido, por eso le lanzan palabras de maldición como que una enfermedad sin cura se había apoderado de él o que ya jamás se volvería a levantar de la cama, la murmuración que estos enemigos formaban era no solo para hablar mal de David, sino para que otras personas también pensaran que no había esperanza de vida para él y así saturar la atmósfera de pensamientos de mal contra él.

Las palabras tienen un poder innegable, en la Biblia podemos leer lo que asegura Proverbios 18:21: «La muerte y la vida están en el poder de la lengua, y los que gustan usarla comerán de su fruto.» De esto entendemos que lo que decimos tiene incidencia en los resultados que podamos tener sobre cualquier aspecto de la vida, sea para bien o para mal. En el caso del versículo que encabeza este devocional, los enemigos de David esperaban que aquellas palabras de maldición lograran realmente que este se enfermara de tal modo que no volviera a levantarse. Esto es real, lo cual quiere decir que lo contrario también da resultado, si hablamos de bienestar, vamos a tener eso.

En una ocasión esperábamos el nacimiento de mi primera nieta, pero los exámenes revelaron que la niña venia con una condición llamada corazón dextrógiro, que significa que el corazón apunta hacia el lado derecho en lugar de apuntar al izquierdo, además, todos los órganos unitarios estaban cambiados, por ejemplo, la vesicula y el hígado del lado izquierdo, etc. Ante esta condición oramos y el Señor solo nos dijo «declaren vida en la niña», eso hicimos durante los restantes meses de embarazo. Al nacer mi nieta, tenía todos sus órganos del lado correcto.

Todo lo anterior demuestra que tenemos poder en la palabra, no estábamos pidiendo a Dios que hiciera el milagro, estábamos declarando que el milagro estaba hecho y así fue. Después de eso, el Señor me ha dicho en otras ocasiones que declare, por ejemplo, que en mi país brotarán juntamente la paz y la justicia, el sustento y la salvación, así lo he hecho desde hace unos 9 años y creo que pronto se va a hacer realidad.

Oración: Amado Padre, entiendo el poder que has puesto en mis palabras, por eso cuidaré lo que digo, amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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