«¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mio.» Samos 43:5
El alma es el asiento de nuestras emociones, puede entristecer si pasamos por dificultades, tal y como lo señala el autor de este verso; un alma turbada puede distraer nuestra relación con Dios.
¿Qué significa una turbación? Es una agitación del alma cuando enfrentamos alguna dificultad que genera en nosotros ansiedad, angustia y confusión. Puede ser alguna enfermedad propia o de algún familiar, un accidente que haya ocasionado daños en la salud de alguien, puede ser también alguna desavenencia con un ser querido o una situación de estrechéz económica. Todas estas situaciones pueden hacer que nos sintamos angustiados por no superarlas y no tener el control sobre ellas. La buena noticia es que, para los que creemos en Dios, siempre hay esperanza. Tenemos un Dios cuyo nombre está por encima de toda circunstancia adversa, Él es más poderoso que el que está en este mundo y no nos dejará, ni nos desamparará. Veamos cómo es esto.
Filipenses 2:9-11 nos dice los siguiente «Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.» Eso nos asegura que todo tiene que someterse a la voluntad de Él y ese todo incluye enfermedad, escasez, contiendas o lo que sea.
Tenemos también la enseñanza de Hebreos 13:5 «Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.» Contamos con la presencia de Dios en nuestras vidas en todo momento, el Espiritu Santo está dentro de nosotros y conoce todas nuestras necesidades y miedos, vengamos delante del Eterno y encontraremos el socorro que necesitamos.
Oración: Amado Padre, confió en Ti porque eres mi pronto auxilio en las tribulaciones, amén
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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