Palabra sazonada con sal Juan 17:4

PALABRA Y OBRA

«Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.» Juan 17:4

Jesús se está despidiendo de sus discipulos porque ya había terminado su obra en la tierra, pero ¿cómo podía decir en este verso que ya había glorificado al Padre y acabado su obra, si todavía no había sido crucificado?

La obra de Jesús estaba escrita desde el momento mismo en que el pecado entró en el mundo, desde el momento en que Dios Padre dijo en Génesis 3:15 «Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.» Además, su obra redentora estaba profetizada en Isaías 53:5: «Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados». Por eso es por lo que Jesús lo asegura tan confiadamente en este verso, porque sabía que a voluntad de Dios no puede ser burlada y que la victoria en la cruz era un hecho ineludible.

Sin embargo, la obra de Jesús no era solamente el ser sacrificado en la cruz por tus pecados y por los míos; era traer el Reino de los Cielos a nosotros por medio de sus enseñanzas, dejar grabadas en los corazones de los discípulos sus palabras para que pudiéramos tenerlas hoy en día. Las palabras de Jesús son vida; leamos Juan 12:49-50: «Porque yo no he hablado por mi propia cuenta, sino que el Padre mismo que me ha enviado me ha dado mandamiento sobre lo que he de decir y lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna; por eso lo que hablo, lo hablo tal como el Padre me lo ha dicho». La importancia de conocer y guardar la palabra que nos dejó lo enfatiza Jesús en Juan 14:23 «Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.»

Por lo tanto, palabra y obra no pueden separarse; ambas son importantes para conocer, honrar y recordar.

Oración: Amado Jesús, nunca olvidaré lo que hiciste por mí, por mi salvación y para acercarme al Padre; por eso voy a leer tu Palabra y a guardarla siempre Amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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