«Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.» Juan 17:14
Quienes tenemos la Palabra de Dios como norte para nuestras vidas somos aborrecidos por el mundo, porque todos quienes pertenecen al mundo quieren que seamos como ellos: mentirosos, borrachos, groseros, rencorosos, fornicarios e idólatras.
Pero en nosotros todo eso pertenece al pasado, hemos sido lavados por la sangre de Cristo, hemos crucificado al viejo hombre y somos nuevas criaturas, ya el pecado no reina sobre nosotros, no somos esclavos del pecado. Jesús nos dice el comienzo de este versículo que Él nos ha dado la Palabra de Dios, y por ello ya no pertenecemos al mundo.
La Palabra de Dios nos ha sido dada para salvación, para mantenernos en santidad, para resistir la tentación, en fin, es lo que nos diferencia del mundo. Veamos algunos versículos al respecto: «Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino» Salmos 119:105; aquí vemos que nuestro caminar es iluminado por la palabra, ella nos quita la ceguera espiritual y trae la Luz del Altísimo sobre nuestras decisiones; «No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios» Mateo 4:4. La Palabra de Dios es alimento para nuestras almas, con ella somos saciados, ella es el pan que nos da paz y esperanza. «El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán» Mateo 24:35. La Palabra de Dios es eterna, podemos consultarla hoy y mañana y siempre será fresca para nosotros. «La exposición de tus palabras imparte luz; da entendimiento a los sencillos» Salmos 119:130. Por sencillos que seamos, al leer o escuchar la Palabra de Dios somos iluminados por Su amor, Su misericordia y Su poder. «El Espiritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espiritu y son vida» Juan 6:63. Finalizo con estas palabras de Jesús en las que nos recuerda que Su palabra es espíritu y es vida, no pueden ser detenidas por nada y donde llegan vencen la muerte.
Oración: Amado Padre, vivo gracias a Tu palabra, ella me guía a toda verdad e ilumina todo a mi alrededor para verte en todo lo que hago, digo y pienso, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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