«y le llevaron primeramente a Anás; porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel año» Juan 18:13
Jesús fue llevado ante Anás porque él representaba la autoridad por haber sido sumo sacerdote antes que Caifás. La tradición judía indicaba que, cuando alguien era nombrado sumo sacerdote, ese cargo era vitalicio, por lo cual era lo políticamente correcto. Los romanos cambiaron esa costumbre y nombraban a quien querían en el momento en que lo quisieran, pero la tradición puede ser más influyente de lo que creemos.
De la misma manera que la tradición judía pudo hacer que aquellas personas llevaran a Jesús ante Anás, la tradición en la familia o en la sociedad puede hacer que llevemos nuestros problemas adonde no van a encontrar solución, pero es lo que esperan que hagas. La respuesta a la pregunta de adónde llevar nuestras cargas está en lo dicho por Jesús en Mateo 11:28: «Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar.»
El único camino para que nuestras oraciones lleguen al Padre es por medio de Jesús, creyendo en Él como nuestro único y suficiente salvador, tal y como lo expresa Juan 14:6: «Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.»
Amado Padre, no me dejaré guiar por la tradición, sino por Tu palabra. Amén
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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