FUERTE EN MI DEBILIDAD
«y que las vacas de feo aspecto y enjutas de carne devoraban a las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó Faraón.» Génesis 41:4
Las vacas flacas representaban momentos de escasez para el pueblo, momentos en los que parecía que todo lo que habían obtenido en las etapas buenas iba a ser devorado por una nueva realidad, una realidad nada agradable.
Cuántas veces nos hemos enfrentado a situaciones que pareciera que van a hacer desaparecer los logros que hasta ese momento hemos obtenido, donde vemos desmoronarse sueños, caer lo que con mucho esfuerzo habíamos construido y nos parece que nuestras fuerzas van a flaquear y no podemos más. Pero cuando somos débiles, entonces somos fuertes; cuando sentimos que no podemos por nosotros mismos alcanzar o mantener lo que hemos construido, sea una relación, un ministerio, una familia o cualquier otra cosa, entonces vamos a la presencia de Dios para obtener ese socorro, esa ayuda oportuna que siempre está a nuestra disposición. Una historia que ilustra muy bien esto es la historia de Ana, ella no podía tener hijos y no podía hacer nada al respecto, asíque acudió al Todopoderoso para pedirle un hijo y Dios la escuchó, 1 Samuel 1:19 «Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová.»
Así mismo en nuestras vidas, cuando nos enfrentamos a situaciones que pareciera que destruyen nuestros sueños o lo que ya hemos construido y no podemos en nuestras fuerzas hacer nada, podemos acudir a Aquel que es poderoso para ayudarnos, según lo leemos en Efesios 3:20-21 «Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén»
Oración: Amado Padre, a Ti acudo en los momentos en los que siento que no sé que hacer para seguir adelante, Tú me das las fuerzas necesarias. Amén.