BENDECIR A ISRAEL

«a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no solo de los judíos, sino también de los gentiles?» Romanos 9:24

Aquí Pablo establece claramente que los vasos de honra a los cuales se ha referido anteriormente no son solo los judíos, sino también los gentiles, es decir, los no judíos.

La salvación viene por los judíos, de acuerdo a lo que Jesús dijo en Juan 4:22 «Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos». Sin embargo, esa salvación no está reservada solo para el pueblo hebreo, porque en Juan 3:16 dice: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.» Note que habla de todo el mundo, no solo al pueblo judío. A pesar de ello, no podemos pensar que Dios ha desechado a los judíos por no haber creido en Jesús porque el capítulo 11 de Romanos está dedicado a explicarnos que no es así, veamos solo los versos 1 y 2 «Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció.»

Lo anterior lo comento porque he escuchado personas hablar mal del pueblo judío, pero la escritura es muy clara cuando dice Génesis 12:3 «Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.»

Oración: Amado Padre, gracias por habernos hecho Tu pueblo, bendigo a Israel y bendigo Tu nombre. Amén.