“Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,” Romanos 1:26
Dios ha hecho al hombre y a la mujer con un principio natural, reproducirse por medio del sexo, pero aquel que se aleja de Dios o niega su existencia, queda a su propia conciencia, si ha permitido que su conciencia se contamine con pasiones vergonzosas va a vivir por ellas.
Este verso nos habla de las mujeres que se alejan de Dios y caen en lesbianismo, un pecado que va en contra de lo que es natural y propio de la mujer, la lleva a pecar contra su propio cuerpo y le hace inclusivo llegar a odiar a los hombres o a despreciarles, añadiendo pecados a su pecado.
Hoy en día se han levantado movimientos en la sociedad que dicen ser defensores de los derechos de los homosexuales, esto en la carne es hasta comprensible, estas personas que no se aceptan a si mismas y la sexualidad con la que nacieron exigen que otros los acepten y hasta líderes religiosos los apoyan, pero la Biblia condena esta conducta, pero si la persona se arrepiente, cambia y viene a los pies de Cristo, Él no los rechaza.
Amado Padre, te pido por las personas que no se aceptan a sí mismas, para que vean tu amor en el diseño original con el que les diste vida, amén