“Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.” Juan 16:1
El tropiezo al que Jesús se refiere es a que nuestra fe pueda fallar, no por no haber creído, sino por lo que tenemos que enfrentar una vez que hemos creído. Eso lo entendemos por lo dicho en el capítulo anterior, donde habla de tener tropiezos y ser rechazados debido a nuestra fe. Enfrentaremos cosas como familiares que van a darnos la espalda, amigos que querrán alejarse de nosotros, sitios que no vamos a volver a frecuentar, etc.
Pero todo lo que podamos perder a causa de seguir a Jesús bien vale la pena, nada es más importante y valioso que nuestra relación con Él y la salvación misma. De nuestra relación con Jesús vamos a obtener mucho más de lo que podamos perder a causa de seguirlo, Jesús tiene una respuesta en Mateo 19:29 “Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.”
✨De todo lo dicho por Jesús, lo más importante es la vida eterna a su lado, las posesiones son adicionales, como lo dijo el mismo Jesús en Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
Amado Padre, no cambiaré la vida eterna que ofreces por nada de lo que el mundo pueda darme, amén.
Te invito a compartir este devocional.