🧂 “Desde la ciudad gimen los moribundos, y claman las almas de los heridos de muerte, pero Dios no atiende su oración.” Job 24:12
😡Los malvados pueden clamar a Dios para que los ayude cuando se encuentran en circunstancias como las descritas en este versículo, estando moribundos o heridos de muerte, pero Dios no atenderá a ese clamor, a menos que se arrepientan y reconozcan a Jesús como Señor, un ejemplo de ello lo tenemos en el ladrón que murió al lado de Jesús, éste confesó su pecado y reconoció a Jesús, leamos Lucas 23:41 y 42 “ Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas este ningún mal hizo. Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino” y Jesús le respondió en el verso 43 “Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”
🙏Lo anterior nos demuestra que el amor de Dios está disponible para nosotros en todo tiempo, aún en nuestros últimos momentos sobre esta tierra, no importa los pecados que hayamos cometido, sino la sinceridad delante de Dios al confesarlos y pedir perdón.
💥Con esto quiero animarlo a que confiese delante de Dios hoy mismo sus pecados y se arrepienta, reconociendo a Jesús como Señor de su vida, para que Él perdone sus pecados y pueda pasar la eternidad junto a Él, tal y como le sucedió al ladrón de la historia arriba contada.
Amado Jesús, te reconozco como mi Señor y mi Salvador, perdona mis pecados y escribe mi nombre en el libro de la vida, amén.
Comparte este devocional.