“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo Unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3:16
El sacrificio de Jesús es único y definitivo, con ese sacrificio se lavó por completo todo pecado de aquel que lo acepta y reconoce, pero usted debe creerlo y entenderlo, nuestros pecados fueron echados al fondo del mar, dice la Biblia, así que ya no debemos recordarlos, no podemos estar cada vez pidiendo perdón por un pecado que nuestra conciencia traiga al presente, porque ya ha sido perdonado, aquel que dio su vida por nosotros y perdona nuestros pecados lo hace de una vez y para siempre colosenses 2:13 “Y a vosotros, estando muertos en vuestros pecados y en la incircunsición de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, perdonándoos todos vuestros pecados”.
Cuando yo no había llegado a los pies de Cristo me sentía mal cada vez que recordaba mis pecados e iba a confesarlos delante de un hombre y nunca me sentí verdaderamente perdonado por Dios, hoy en día sé que debo confesarlos es delante de Dios y sólo Él puede darme la paz y la tranquilidad de saberme perdonado, no creerlo es pensar que el sacrificio de Jesús no es suficiente para perdonar cualquier pecado, pensar que debe hacer una caminata hasta cierto punto, o visitar determinado sitio para poder ser perdonado es no creer en Jesús y pensar que un acto que suyo tiene más importancia que la muerte de Jesús
Amado Padre, yo te doy gracias por haber dado en Jesús el perdón definitivo para mis pecados, creo en Él y entiendo que nada de lo que yo haga me hace libre de pecados. Dios te bendiga