“La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.” Juan 1:5
Todo cristiano es luz donde esté y en cualquier situación en la que se encuentre, no estamos llamados a ser de los que se quejan por lo que enfrentamos, como dice Pablo, en filipenses 4:13 “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad”
De tal manera que cuando otras personas dicen barbaridades de nuestro país, nosotros agradecemos el tener una tierra de gracia, cuando otros hablan mal de nuestras autoridades, nosotros intercedemos por ellos, mientras otros buscan salir del país, nosotros nos levantamos de madrugada a orar por él, mientras quienes tienen familiares enfermos se desesperan, nosotros esperamos en Dios, Él siempre hará, dice el salmo 37:5 “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará”.
La semana pasada me llamó una hermana, preocupada porque su hija estaba con todos los órganos internos inflamados y le decían los médicos que tenía síntomas de leucemia, le pedí a la hermana que colocara a su hija al teléfono y oré por ella, a los dos días me comuniqué de nuevo y me dijo que le habían repetido los exámenes después de que oramos, la inflamación desapareció, y el nuevo diagnóstico no mostraba células cancerígenas, yo sólo dije, “servimos a un Dios vivo, a Él sea la gloria”…
Somos luz y las tinieblas no prevalecerán jamás.
Amado Padre, te doy gracias por haberme llamado de las tinieblas a tu luz admirable, dame el entendimiento para saber que las tinieblas no tienen ninguna autoridad sobre mí, pero yo si sobre ellas en el nombre de Jesús Amén. Dios te bendiga