“Dice el necio en su corazón: No hay Dios, se han corrompido, hacen obras abominables; no hay quien haga el bien” Salmos 14:1
De acuerdo a algunos filósofos, el hombre se ha inventado dioses para poder tener límites morales en las relaciones interpersonales, de allí que quienes no tienen creencias suelen hacer cosas reprochables ante la moral.
Sin embargo, algunas personas que dicen creer en Dios tienen conductas poco santas, por ejemplo, son quienes se apropian de los dineros del estado, pero son de los que hacen grandes fiestas en el bautizo y primera comunión de sus hijos, son de los que venden con sobreprecio los artículos de primera necesidad, pero dan a la iglesia el diezmo de su dinero mal habido, son de los que maltratan a sus conyugues e hijos, pero tratan con mucho respeto a sus líderes religiosos.
En una palabra, forman parte de aquellos de quienes dijo Jesús en Mateo 7:21-23 “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros? Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad”

Amado Padre, quiero ser de los que conservan su integridad y pueden llamarte Señor sin nada que esconder, amen.