“El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor” Romanos 13:10
Cuando Jesús resumió toda la ley en dos mandamientos habló del amor a Dios, pero también del amor al prójimo, dice Mateo 22:39 “Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
Ese amor al prójimo implica que no debemos hacer nada que vaya en contra del bienestar del prójimo, por ejemplo, no mentirle, no robarle, no matarle, no codiciar sus bienes; en fin que el amor es tratar a otros como quisiera que me traten a mí.
Por eso es que el verso citado anteriormente dice que debemos amar al prójimo como a nosotros mismos, y nadie querría hacerse daño a si mismo, sino que todos cuidamos nuestro cuerpo de la mejor manera posible, de esa misma manera es que debemos cuidar al prójimo.
Amado Padre, en tus mandamientos entiendo que el perfecto amor busca siempre el bien de la otra persona y cuida de ella, amén.