“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz” Romanos 8:6
No se trata de no ocuparse del cuerpo, sino de no dar paso a las apetencias de la carne, a eso se refiere el verso cuando dice que ocuparse de la carne es muerte, porque el cuerpo está atacado constantemente por las tentaciones, si permitimos que ellas ganen, tendremos muerte espiritual.
Esa que describe Apocalipsis 21:8 “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”
Pero cuando estamos ocupados en las cosas del Espíritu son vida para nosotros, buscar constantemente a Jesús, porque dice Juan 5:24 “De cierto, de cierto les digo que el que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna. El tal no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida”
Y en Juan 6:40 “Esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que mira al Hijo y cree en Él tenga vida terna, y que yo lo resucite en el día final”
Amado Padre, de las cosas del Espíritu me ocuparé para ser resucitado a vida, amén.