«Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió» Génesis 39:12
José estaba muy claro en lo que debemos hacer cuando el pecado nos asedia; es preferible huir, sin importar las consecuencias de esa huida. En el caso de José le significó correr sin sus ropas delante de los hombres, pero con su integridad delante de Dios. A Esto se refiere Santiago 4:7 «Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros»
Note que una de las maneras de poder salir airosos en nuestra lucha diaria contra el enemigo es resistirle, tal y como lo hizo José y como lo recomienda Santiago. El pecado no cesa de asediarnos, la única manera de que no estemos expuestos al pecado es que partamos de este mundo, porque aún cuando estemos solos y aislados, nuestra mente puede hacernos pecar por medio de pensamientos que no le sean agradables a Dios. Si un pensamiento pecaminoso llega a nuestra mente, no debemos sentarnos a conversar con él, como hizo Eva con la serpiente, sino que debemos sacarlo de inmediato de nosotros, sustituirlo por una canción, una alabanza o un versículo de la Biblia que haga que huya de nosotros.
No olvidemos que el error de Eva fue sentarse a conversar con el tentador, mientras que la estrategia de José fue alejarse, dejando al tentador con las ganas de que pecara.
Estas dos actitudes que acabamos de ver son las que podemos tomar nosotros, por una parte, podemos dejar que el pecado se pasee en nuestra mente hasta que ese pensamiento nos haga caer en pecado y luego, echarles la culpa a otros, tal y como lo hicieron Adán y Eva en génesis 3:12 y 13 «Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comi. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: «La serpiente me engañó, y comi.» Por la otra parte, podemos seguir este ejemplo de José y no detenernos a razonar con el pecado.
Oración: Amado Padre, huiré del pecado para que no tome ventaja de mi, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Romanos 9:32
PIEDRA ETERNA
«¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pue…
Palabra sazonada con sal Juan 17:18
IMITAR A JESÚS
«Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.» Juan 17:18…
Palabra sazonada con sal Proverbios 15:2
ALABAR A DIOS
«La lengua de los sabios adornará la sabiduría; mas la boca de los necios habl…