«Y cuando yo alcé mi voz y grité, él dejó su ropa junto a mi y huyó fuera.» Génesis 39:18
La mujer de Potifar quería hacer ver que ella habia gritado cuando José intentó acostarse con ella y que por eso dejó su ropa y salió corriendo.
Aunque sabemos que, en el caso de José, él no intentó agredir a la mujer de Potifar, sino que ella intentaba que él se acostara con ella porque lo veía atractivo, esto nos deja una enseñanza: Los gritos de una persona en peligro pueden hacer que el agresor huya, eso es algo que se usa, por ejemplo, en la prevención del abuso sexual infantil, se les enseña a los niños a gritar si alguien intenta tocar sus partes íntimas. También en la Biblia se nos dice que la advertencia de una persona puede poner al atento a quien está por caer; leamos al respecto en Ezequiel 33:7-9: «A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano. Y si tú avisares al impío de su camino para que se aparte de él, y él no se apartare de su camino, él morirá por su pecado, pero tú libraste tu vida.»
La voz de una persona puede advertirte sobre tu caminar, si te estás desviando o estás comenzando a pensar o a hacer cosas que a Dios no le agradan; Dios no se quedará de brazos cruzados, sino que enviará a alguien a advertirte, ése es el atalaya que Dios ha puesto delante de ti, tu puedes ignorarlo o recibir la amonestación, eso depende de tu madurez; si respondes de manera positiva y corriges tu caminar, volverás a los brazos del Padre, como lo hizo el hijo pródigo; si por el contrario, decides ignorar las advertencias y seguir neciamente en tu caminar errado, la responsabilidad de tu perdición es completamente tuya.
Oración: Amado Padre, escucharé de buena gana a quienes usas para que yo corrija mi andar y mi caminar, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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