«Y sucedió que cuando oyó el amo de José las palabras que su mujer le hablaba, diciendo: Así me ha tratado tu siervo, se encendió su furor» Génesis 39:19
Las mentiras y las calumnias pueden hacer que una persona cometa una injusticia sin querer, las palabras mentirosas de la esposa de Potifar hicieron que este se enfureciera contra José y lo hizo encarcelar, al parecer no le dio oportunidad de explicarse defenderse, a pesar de haber sido un esclavo fiel y bajo cuyas manos las cosas de Potifar prosperaban.
Respecto a lo anterior, recordemos el verso 3 «Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacia prosperar en su mano». Es decir, Potifar reconocía que Dios hacía prosperar todo lo que José hacía, sin embargo, eso no le bastó para confiar en él, porque Potifar mismo no conocía a Dios y tampoco las caracteristicas propias de una persona temerosa de Dios como lo era José.
Eso es lo que sucede cuando buscamos a Dios solamente por sus beneficios, y no de corazón, cuando solo queremos obtener los milagros, pero no comprometernos.
De eso podemos ver a diario, muchas son las personas que acuden a las iglesias, a las campañas o a las reuniones de cristianos solamente para obtener un milagro y luego se van, como los nueve leprosos a quienes Jesús sanó y no regresaron a darle la gloria a Dios. Este es el tipo de persona que Jesús conoció cuando multiplicó los panes y los peces y luego lo buscan por conveniencia. Jesús los recrimina en Juan 6:26 «Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.» A ello tenemos que contrastar lo que el mismo Jesús nos dice en el verso 27 «Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a este señaló Dios el Padre»
Oración: Amado Padre, vengo a Ti por Quien eres y no por tus beneficios sé que igual harás prosperar todos mis caminos, pero mi corazón es sincero delante de Ti, amén.:
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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