«Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comia. Y era José de hermoso semblante y bella presencia.»
Génesis 39:6
Potifar dejó en manos de José todas las cosas de su casa, confiaba plenamente en lo que José hacía porque era guiado por Dios en todo, como hombre temeroso de Dios que era, José prosperaba en toda obra de sus manos, se cumplia en El lo años después se escribiera en Deuteronomio 30:9 «te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres».
Sin embargo, esta promesa tiene una condición que está expresada en el verso 10 «cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma».
Cuando recibimos a Jesús como Señor y Salvador, el Espiritu Santo viene a vivir en nosotros para guiarnos a toda verdad y recordarnos las palabras de nuestro Señor Jesucristo. Leamos lo que al respecto dice Juan 16:13 y 14 «Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mio, y os lo hará saber.»
Asi de confiados como lo estaba Potifar con el trabajo de José, debemos estar nosotros cuando entregamos todas las áreas de nuestras vidas a Dios, sin dejar nada por fuera, para que la cobertura sobre nosotros alcance nuestro trabajo, nuestras finanzas, nuestro matrimonio, nuestros hijos y nietos. No podemos dejar fuera de la cobertura de Dios ningún área de nuestra vida, que cada pensamiento, cada emoción, cada decisión, cada sentimiento, cada palabra sea guiada por el Espiritu Santo de Dios, de esa manera todo lo que hagamos en nuestras vidas va a prosperar.
Oración
Amado Padre, te entrego todas las áreas de mi vida, mi trabajo, mi familia, mi matrimonio, mis finanzas, todo lo que tengo y todo lo que soy está en tus manos, guíame Tú de acuerdo a Tu voluntad, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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