Palabra sazonada con sal Génesis 40:10

VID, SARMIENTO Y PÁMPANO

«Y en la vid tres sarmientos; y ella como que brotaba, y arrojaba su flor, viniendo a madurar sus racimos de uvas.» Génesis 40:10

En el sueño del copero, la interpretación que le da José es que se trata de tres días que van a pasar antes de que el copero sea llamado para ser restituido en su labor. En lo natural, los sarmientos de la vid son importantes ya que dan soporte a la planta cuando están envejecidos, pero al ser tiernos, de ellos brotan los racimos de uvas.

En la Biblia se habla varias veces de la vid y sus partes. El versiculo anterior me trae a memoria cuando Jesús nos comparó con una planta de uvas. Leemos en Juan 15:1-2: «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mi no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.» Veamos más de cerca esto de la vid, los sarmientos y los pámpanos. Los sarmientos se podan de año en año para que en su lugar se formen los pámpanos. Pero no todo sarmiento se poda, porque es la parte leñosa que da soporte a la planta. Cuando un sarmiento es podado, suele usarse como leña. Nosotros debemos mantenernos firmes en el Camino para no ser podados, sino ser soporte para la congregación. Por su parte, el pámpano es un brote tierno del cual saldrá más tarde la uva, Jesús habla de limpiarlo porque quien siembra la vid debe quitar hojas y brotes que no sean necesarios para fortalecer el fruto, si bien es cierto que las hojas ayudan al mantenimiento de la planta, algunas deben ser quitadas, pero quien las quite debe ser un conocedor del arte, porque podrían ser quitadas las hojas que protegen el fruto. Asimismo, Dios quita de cerca de nosotros lo que nos estorbe para el crecimiento espiritual, aunque parezca que nos haga falta.

Dios es el labrador experto que sabe lo que debe ser quitado y lo que debe ser agregado a nuestras vidas para que podamos dar fruto conforme a Su voluntad; a nosotros nos corresponde aceptar esa Voluntad y dejarnos limpiar de todo aquello que no nos conviene.

Oración: Amado Padre, te entrego por completo mi vida; quita todo aquello que no te agrade para que pueda dar fruto en abundancia. Amén.

Comparte este artículo

Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

Sigue leyendo

SER PERDONADO
«Entonces el jefe de los coperos habló a Faraón, diciendo: Me acuerdo hoy de m…

SALVACIÓN PARA TODOS
«Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree»…

OBEDECERLO
«Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente unidos; para que el mundo co…