Palabra sazonada con sal Génesis 40:13

OLVIDARLOS

«Al cabo de tres días levantará Faraón tu cabeza, y te restituirá a tu puesto, y darás la copa a Faraón en su mano, como solías hacerlo cuando eras su copero.» Génesis 40:13

El copero iba a ser restituido a su labor luego de haber caido de la gracia del rey, nuevamente daría al faraón la copa en su mano, lo que había hecho le iba a ser perdonado sin recordar lo que había hecho. De la misma manera, Jesús vino para restituirnos junto a Dios, leamos Romanos 3:23-26 «por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.»

Jesús vino para ofrecernos el perdón de nuestros pecados de forma definitiva y para siempre; no nos echa en cara lo que habíamos sido, sino que nos perdona; ese perdón nos restituye mediante nuestra fe en Él. Esa restitución nos asegura que ya los pecados pasados han sido eliminados de nuestra vida; Dios los echa a lo profundo del mar y no se acuerda más de ellos. Leemos eso en Miqueas 7:19 «Él volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.» Esa profecía se cumplió con lo hecho por Jesús por usted y por mi.

Pero aqui es donde el enemigo intenta atacarnos, trayendo a nuestra memoria los pecados que Dios nos ha perdonado, queriendo que nos sintamos culpables por algo que el Eterno ha olvidado. Así como el Todopoderoso olvidó nuestros pecados cuando vinimos a los pies de Cristo, de esa misma manera tenemos nosotros que aceptar que hemos sido perdonados, no volver a pensar en ello, dar gracias a Dios por el perdón y seguir adelante.

Oración: Amado Padre, te doy gracias por haber perdonado mis pecados, acepto ese perdón y nunca más pensaré en ellos. Amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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