«Y tras ellos seguirán siete años de hambre; y toda la abundancia será olvidada en la tierra de Egipto, y el hambre consumirá la tierra.» Génesis 41:30
Este verso advierte que el tiempo de hambre hará que el pueblo olvide la abundancia de los primeros siete años.
Es muy fácil olvidar las bendiciones cuando llegan las dificultades; así como en Egipto se podía olvidar la abundancia en tiempos de escasez, también el cristiano puede olvidar lo que Dios ha hecho por él al enfrentar la adversidad. Por ello, necesitamos recordar siempre Sus bondades, dar gracias constantemente y traerlas a la memoria en nuestras oraciones. De esto habla Salmos 103:2-5: «Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila».
El salmista le habla a su propia alma, recordándole todo lo que ha recibido de Dios. La gratitud lo impulsa a pedirle a su alma que bendiga a Jehová, y eso mismo debemos hacer nosotros: no olvidar lo que Dios ha hecho por nuestras vidas y bendecir Su nombre.
Amado Padre, te agradezco por todo lo que has hecho por mí; bendigo tu santo nombre y te glorifico. Amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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«Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creíd…
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