Palabra sazonada con sal Job 25:4

JUSTIFICADOS POR LA FE

«¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios? ¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?» Job 25:4

Ser justificados significa ser declarados inocentes, aun cuando seamos culpables, en el aspecto legal se usa para nombrar el hecho de que un juez desestime una causa en nuestra contra y nos declare inocentes, en el aspecto espiritual se refiere al acto de Dios donde obvia nuestros pecados a causa de que Jesús pagó por nosotros, somos justificados por causa de Jesús, no de nosotros mismos.

No hay manera de que el hombre sea justificado delante de Dios, nada de lo que hagamos puede limpiar nuestros pecados, ningún rito, actitud o comportamiento borra nuestras rebeliones contra Dios. Nuestra salvación es tan costosa que solamente podemos recibirla como un regalo, no tenemos cómo comprarla. Respecto a esto dice 1 corintios 7:23 «Ustedes fueron comprados por un precio; no se vuelvan esclavos de nadie.» Y ese precio fue la muerte de Jesús, de otra manera no podríamos haber sido justificados. Debido a lo anterior es que reconocemos que nuestra justificación es por gracia, por puro amor y misericordia de Dios, romanos 3:23-25 lo plantea de la siguiente forma

«porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús. Como demostración de su justicia, Dios lo ha puesto a él como expiación por la fe en su sangre, a causa del perdón de los pecados pasados, en la paciencia de Dios».

Ante este planteamiento, no nos queda otra cosa que recomendarte que entregues tu vida a Cristo, que te arrepientas de tus pecados y pidas perdón. No hay ninguna otra cosa que puedas hacer para ser salvo, veamos lo que dice romanos 10:8-9 «Más bien, ¿qué dice?: Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y si crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo».

Oración: Amado Padre, confieso con mi boca que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que Tú lo levantaste de los muertos, perdona mis pecados y escribe mi nombre en el libro de la vida, amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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