Palabra sazonada con sal Job 25:6

FUIMOS LIMPIADOS

«¿Cuánto menos el hombre, que es un gusano, y el hijo de hombre, también gusano?» Job 25:6

Bildad acababa de decir que ni la luna ni las estrellas son limpias delante de Dios, y ahora añade que menos lo es el hombre. Ciertamente esto es asi, conforme a Romanos 3:23: «Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios», y fuimos destituidos a raíz del pecado de Adán y Eva al desobedecer a Dios en el jardin del Edén.

Ciertamente, estamos destituidos de la gloria de Dios mientras permanecemos bajo la desobediencia, tal y como lo hizo Eva; el pecado es desobedecer los preceptos de Dios y darle la espalda para vivir conforme a este mundo y no conforme a Él. Eva pecó por haber prestado oido al enemigo y poner en duda la palabra de Dios. Leamos lo sucedido en aquel momento. Génesis 3:1-3 «Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.» Note que Eva sabía exactamente lo que Dios les había dicho a ella y a Adán, pero el enemigo la engañó usando las mismas palabras de Dios, pero tergiversadas. Eva permitió que la duda entrara en su corazón y así desobedeció una palabra directa de Dios.

La buena noticia es que tenemos esperanza de salvación, el mismo capítulo que dice que hemos sido destituidos también nos da esa esperanza, leamos romanos 3:24-26 «siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús». Luego, entendemos que nuestra fe en Jesucristo somos justificados por la gracia de Dios.

Oración: Amado Padre, gracias por haberme perdonado mis pecados y haberme limpiado por medio de mi fe en Jesús, ahora puedo ir al trono de tu gracia, amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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