«¿A quién has anunciado palabras, y de quién es el espiritu que de ti procede?» Job 26:4
Cuando tenemos dentro de nosotros al glorioso Espiritu Santo de Dios, nos vemos impulsados a anunciar la Palabra de Dios a propios y extraños. La gran comisión solo se puede llevar a cabo estando llenos del Espíritu Santo; de otra manera, vamos a ir con palabras humanas y no con el poder que procede de Él. Esto podemos verlo en 1 Corintios 2:4 y 5: «y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espiritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.»
Vale la pena entonces hablar del Espiritu Santo y su obra en el creyente. Cuando confesamos nuestra fe, somos sellados por el Espíritu Santo como propiedad de Dios; veamos lo dicho en Efesios 1:13 y 14 «En él también ustedes, habiendo oido la palabra de verdad, el evangelio de su salvación, y habiendo creído en él, fueron sellados con el Espíritu Santo que había sido prometido, quien es la garantía de nuestra herencia para la redención de lo adquirido, para la alabanza de su gloria».
Una vez que hemos sido sellados, lo siguiente que debemos hacer es buscar la llenura del Espíritu, y eso se logra con la intimidad diaria con Dios, dedicar tiempo para orar, alabar al Eterno y leer Su palabra. De acuerdo con Su voluntad, Jesús nos bautizará en el Espiritu, cumpliendo la promesa de Mateo 3:11: «Yo, a la verdad, los bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene después de mi, cuyo calzado no soy digno de llevar, es más poderoso que yo». Él les bautizará en el Espíritu Santo y fuego.»
El bautismo en el Espíritu se manifiesta en cada uno con la activación de los dones del Espíritu; y es alli donde se manifiesta ese poder que debe acompañar a nuestra palabra. Bien sea una sanidad divina, un milagro, la expulsión de un demonio, la revelación de palabra de ciencia, de profecía o de sabiduria; toda manifestación de poder proviene del Espiritu para fortalecer la fe del creyente y convencer al que no lo es.
Oración: Amado Jesús, bautizame en tu Espíritu para que los dones que me has dado se manifiesten con poder, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Romanos 10:12
SALVACIÓN AL ALCANCE DE TODOS
«Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo …
Palabra sazonada con sal Juan 18:5
DEIDAD DE JESÚS
«Le respondieron: A Jesús nazareno. Jesús les dijo: Yo soy. Y estaba tambi�…
Palabra sazonada con sal Proverbios 15:15
CONSUELO AL AFLIGIDO
«Todos los días del afligido son difíciles; mas el de corazón contento…