Palabra sazonada con sal Job 27:7

CAMBIO DE PARADIGMA

«Sea como el impio mi enemigo, y como el inicuo mi adversario.» Job 27:7

Nuevamente encontramos estos dos términos en un versículo, impio e inicuo, esta vez haciendo referencia a que los enemigos del escritor sean ese tipo de personas. Recordemos que el impio es aquel que el impio es aquella persona que menosprecia a Dios y a las cosas de Dios, no tanto que pueda ser un ateo, sino que, siente repulsión por lo sagrado y rechaza activamente a Dios. Por su parte, un inicuo es la persona que actúa con perversidad, tiene maldad en su corazón y la manifiesta abiertamente, por ejemplo, un juez que actúa de espaldas a la justicia.

En todo caso, el punto acá es la maldición que Job envía sobre sus enemigos, no porque ellos sean impios o inicuos, sino porque la voluntad de Job es que Dios los trate como si tal fueran. Por eso es por lo que Jesús vino a corregir muchas cosas que se habían colado en la relación con Dios por religiosidad o por costumbre y tradición. En Mateo 5:43-48 Jesús nos da una nueva lección con respecto al trato con nuestros enemigos «Oisteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.»

Note que Jesús cambia las maldiciones como las lanzadas por Job a los enemigos por bendiciones, entendiendo que no tenemos pelea con las personas, sino con las entidades demoníacas que las controlan. Si leemos la parte final de la cita de arriba, veremos que dice que el orar por los enemigos nos hará perfectos delante de Dios.

Oración: Amado Padre, dejo atrás todo odio y falta de perdón, quiero presentarme perfecto delante de Ti, amén.

Comparte este artículo

Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

Sigue leyendo

PIEDRA ETERNA
«¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pue…

IMITAR A JESÚS
«Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.» Juan 17:18…

ALABAR A DIOS
«La lengua de los sabios adornará la sabiduría; mas la boca de los necios habl…