Palabra sazonada con sal Job 29:10

SABER PEDIR

«La voz de los principales se apagaba, y su lengua se pegaba a su paladar.» Job 29:10

Las personas de renombre del pueblo no se atrevían a interrumpir a Job, pues reconocían la profunda sabiduría que transmitía. Un reflejo de ese discernimiento lo encontramos cuando expresó: «Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito» (Job 1:21). Con estas palabras, Job demostró una comprensión impecable sobre quién es Dios y cuál es nuestra posición ante Él.

A menudo caemos en el error de creer que Dios existe para cumplir nuestros deseos, tratándolo como si fuera un genio de la lámpara al que basta con invocar para que cumpla nuestras órdenes. Debemos comprender que el Señor es Él, no nosotros. Ciertamente podemos presentar nuestras peticiones, pero también es necesario asumir que aquello que no esté en Sus planes sencillamente no ocurrirá.

Respecto al pedir, Jesús nos dice: «Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo» (Juan 14:13). Sin embargo, Santiago 4:3 complementa este principio advirtiéndonos: «Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites». Es aquí donde cobra todo su sentido lo escrito en 1 Juan 5:14: «Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye»

Amado Padre, delante de Ti entrego todas mis peticiones, pero que no se haga mi voluntad, sino la Tuya. Amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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