«Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre.» Juan 16:25
Jesús hablaba en alegorías a sus discípulos, porque estos todavía no estaban preparados para recibir y entender claramente sus enseñanzas, les había dicho que todavía un poco y no le verían y otro poco y le verían de nuevo, pero ellos debieron preguntarle para poder entender lo que les quería decir.
Nosotros, afortunadamente, tenemos la Biblia, donde los escritores nos dejaron no solamente las palabras de Jesús al pueblo, sino también, la explicación que les dio en privado, así que, no tenemos excusas para no seguir sus enseñanzas, por ejemplo, en la parábola del sembrador, Jesús le dijo la parábola al pueblo y luego se las explicó a los discípulos. Leamos Mateo 13:18-23 «Oid, pues, vosotros la parábola del sembrador: Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. Y el que fue sembrado en pedregales, este es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en si, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza. El que fue sembrado entre espinos, este es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. Mas el que fue sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno».
Aquí está mu muy claro lo que Jesús espera de nosotros como cristianos, lo primero es que, si no entendemos la Palabra, busquemos la ayuda del pastor o de alguno de los lideres para que nos explique. Lo segundo es que la aflicción y la persecución no nos hagan alejarnos de Dios y lo tercero es no permitir que el afán y las riquezas ahoguen la Palabra sembrada en nosotros. Seamos buena tierra y demos fruto en abundancia.
Oración: Amado Padre, límpiame como el sembrador limpia la tierra para dar cada vez más fruto en Cristo Jesús, quita de mí toda piedra y mala hierba, amén
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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