«En aquel dia pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo sali de Dios.» Juan 16:26-28
Jesús nos está enseñando que Él no necesita rogar al Padre para que nos escuche, porque el Padre nos oye por haber creido en Jesús. Además, nos dice que eso será en «aquel dia», haciendo referencia a cuando ya no nos hablará por alegorías.
Vamos a ver estas dos cosas; la primera es que cuando venimos delante del Padre a pedir alguna cosa en el nombre de Jesús, no es necesario que Jesús mismo interceda por nosotros, porque Él nos ha dejado el uso de su nombre con la autoridad de hacer proezas y maravillas. Veamos, por ejemplo, lo que sucedió con Pedro y Juan narrado en Hechos 3:6-8 «Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios». También podemos usar el nombre de Jesús para echar fuera demonios como en Hechos 16:18 «Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, este se volvió y dijo al espiritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.»
Lo segundo es la frase «aquel día», esto tiene doble cumplimiento. En ese momento se referia a lo que sucederia justo después de su muerte y resurrección, cuando ya no les hablaba por parábolas, sino que les enseño directamente, eso está señalado en Hechos 1:3 «a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios». Pero el otro cumplimiento será después de su segunda venida; leamos 1 Corintios 13:12 «Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.»
Oración: Amado Padre, te pido que me hables claramente para no tener dudas de lo que quieres de mí, amén
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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