«La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, asícomo nosotros somos uno.» Juan 17:22
Me llama mucho la atención que Jesús diga aquí que Él nos ha dado la gloria que el Padre le dio a Él, veamos de qué se trata esto.
El contexto de esta aseveración nos lo da la segunda parte del versículo, porque aclara que se trata de la unidad, de que seamos uno entre nosotros, así como el Padre y el Hijo son uno. No se trata de perder la singularidad, sino de hacer las cosas de manera concertada, de ser un verdadero equipo. En la iglesia cada uno hace algo diferente, pero todos hacemos una sola iglesia. De esto nos habla 1 Corintios 12:27 y 28 «Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente, apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas».
Lo otro de lo que nos habla el verso es de tener la cercanía a Dios que tiene Jesús, ahora nosotros podemos acercarnos a Dios sin temor, tal y como lo expresa Hebreos 4:16: «Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.»
Oración: Amado Jesús, te doy gracias porque me has dado la gloria de estar cercano al Padre. Amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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