«Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.» Juan 17:3
Vamos a comenzar por definir lo que es la vida eterna: es la plenitud de la presencia de Dios en nuestras vidas; no es algo solamente referido al futuro, a cuando partamos de este mundo.
Cuando hablamos de la plenitud de la presencia de Dios en nuestras vidas, estamos aceptando que no estamos completos sino hasta que Él comienza a obrar en nosotros, esa plenitud nos lleva a tener una mejor calidad de vida, por ejemplo, nos hace colocar en Sus hombros toda preocupación y descansar en Él, orar para que Él tome control sobre todo aspecto de nuestro diario vivir. Esa es la esencia de 1 Pedro 5:6-7: «Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.» Dios tiene cuidado de nosotros en todas las cosas.
La vida eterna incluye también nuestra relación con Dios después de la muerte, en Apocalipsis 21 tenemos algunas pinceladas de lo que será esto, los versos 3 y 4 nos señalan: «Y oi una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.» Luego los versos 6 y 7 indican: «Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo». El verso 27 nos dice finalmente: «No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.»
Para alcanzar todas estas bendiciones basta con conocer a Dios Padre y creer en Jesucristo, solo la fe nos da esa seguridad de tener vida eterna.
Oración: Amado Padre, vengo a Ti para recibir la plenitud de tu Presencia en mi vida, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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