«Ahora pues, Padre, glorificame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.» Juan 17:5
La enseñanza en este versículo es tremenda: echa por tierra los argumentos de los que no creen en un Dios trino y le da a Jesucristo el mismo estatus que al Padre.
Hablemos primero de la trinidad, esa doctrina que a varios incomoda, pero que está innegablemente en la Biblia, justo este verso nos dice que el Padre y Jesús compartieron la gloria antes de la existencia del mundo, esto está en línea con Juan 1:1 «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.» sabemos que Juan se refiere a Jesús cuando habla del verbo, dice además que era Dios, no que era un dios. el verso 14 nos aclara aún más al decir: «Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.» También encontramos al Espíritu Santo como parte de ese Dios Todopoderoso cuando Jesús lo promete en Juan 14:15.17: «Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.» Estos últimos versos dejan muy claro que hay un Padre, a quien Jesús rogará, hay un Hijo, Jesús mismo y hay un Consolador, el Espiritu Santo.
Lo otro de lo que quiero hablar es de la gloria, esta palabra significa peso, pero no está referido a los kilos que puede pesar, sino a la importancia que tiene, nada es más importante que la gloria de Dios, porque refleja su grandeza, su amor y misericordia, atributos que estaban presentes en Jesús desde antes de la creación. Cuando leemos Isaías 42:8, entendemos que Dios no comparte su gloria: «Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas». Jesús dijo que el Padre compartía su gloria con Él.
Oración: Amado Padre, creo que Jesús es uno contigo. Amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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