«Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?» Juan 18:11
Tenemos aquà una confrontación entre lo espiritual y lo carnal. Pedro actuó en la carne para defender a Jesús, mientras que Jesús actuó en el espÃritu.
La carne llevó a Pedro a querer vengarse de quienes venÃan a arrestar a Jesús, su arma fue la espada que llevaba al cinto, con ella cortó la oreja del siervo del sumo sacerdote y seguramente hubiera seguido arremetiendo contra el resto del grupo si Jesús no se lo impide. Cuando intentamos enfrentar cualquier situación en nuestras propias fuerzas, estamos confiando en las armas que el mundo nos otorga.
Contrario a lo anterior, la Biblia nos dice que, en lo espiritual, tenemos a nuestra disposición el poder de Dios para enfrentar todo. Leamos lo que nos dice 2 Corintios 10:4 y 5: «porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo». Si acudimos a la oración, la respuesta vendrá conforme a la voluntad del Eterno, Él destruirá lo que se esté oponiendo a esa voluntad y nos dará la victoria perfecta.
Amado Padre, dejo a un lado las armas del mundo y tomo la espada que es tu Palabra para pelear todas mis batallas. Amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabidurÃa y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Juan 18:11
ARMAS ESPIRITUALES
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