«Entonces la compañía de soldados, el tribuno y los alguaciles de los judíos, prendieron a Jesús y le ataron» Juan 18:12
Finalmente, las personas que habían ido a aprehender a Jesús lograron asirlo y atarlo. Esa era la manera que tenían entonces para neutralizar a una persona, por eso Jesús enseña que debemos atar al hombre fuerte para poder quitarle todo lo que nos pertenece.
Respecto a atar al hombre fuerte, encontramos las palabras de Jesús en Lucas 11:21: «Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en las que confiaba, y reparte el botín.» Esta aseveración de Jesús nos da pie para entender que, cuando estamos en el campo de batalla contra el enemigo, debemos atar al demonio más fuerte que esté presente, de esa manera, tenemos asegurada la victoria.
Sabemos que nuestra lucha no es contra las personas, sino justamente contra seres espirituales que debemos atar, eso lo aprendemos por Efesios 6:12: «Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.» A ellos es a quienes debemos atar.
Amado Padre, te doy gracias por las armas espirituales que nos has dado para poder enfrentar las acechanzas del enemigo. Amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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ATAR AL HOMBRE FUERTE
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AUN EN NUESTRA VEJEZ
«Como fui en los días de mi juventud, cuando el favor de Dios velaba sob…