«Y estaban en pie los siervos y los alguaciles que habían encendido un fuego; porque hacía frío, y se calentaban; y también con ellos estaba Pedro en pie, calentándose.» Juan 18:18
Pedro se acercó a un fuego hecho por quienes habían detenido a Jesús, buscó calentarse con el fuego de quienes perseguían a los creyentes.
Como hijos del Eterno, no podemos buscar lo mismo que busca el mundo. Quienes no creen en Jesús buscan satisfacer los deseos de la carne, pero los hijos del Altísimo debemos buscar las cosas de arriba, sin preocuparnos del sustento, porque todas nuestras necesidades materiales las satisfará nuestro eterno Padre celestial.
Con relación a la oposición entre los deseos de la carne y los del espíritu, Gálatas 5:16-17 dice: «Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.»
Con respecto a tener cubiertas nuestras necesidades, podemos leer en Mateo 10:29-31: «¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre; y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza. Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.»
Amado Padre, Tú suples todas mis necesidades. Amén
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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CONFIAR EN ÉL
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