Palabra sazonada con sal Génesis 1:3,4

“Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas” Génesis 1:3,4
Cuando Dios creó la luz, esa luz venció a las tinieblas, una y otra no tienen nada en común, pero siempre la luz vence a la oscuridad, no al revés.
Este verso nos enseña que Dios desde un principio ordenó las cosas para que la luz estuviera presente en nuestras vidas, para que la oscuridad no tuviese preponderancia en nuestras vidas, por ello nos dice en 1 Juan 1:7 “mas si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” por eso la importancia de andar en la luz, para obtener la comunión entre nosotros y sobre todo para que la sangre que Cristo dio por nosotros nos limpie de todo pecado, solo eso, la fe en el poder de Jesucristo al haber derramado su sangre es lo que nos limpia de pecados, nos aleja de las tinieblas, solo si nosotros queremos, si andamos de acuerdo a sus mandamientos.
Lo contrario sucede cuando amamos más al pecado que a nuestra propia salvación, Juan lo describe de la siguiente manera en su evangelio 1:5 “Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas”. Usted debe decidir, si va a amar más las tinieblas o la luz, conociendo la consecuencia de uno y otro y sabiendo que por libre albedrío no puede usted pasar la responsabilidad de sus acciones a otros.
Amado Padre, Yo creo y acepto en mi corazón que Jesús es la luz, te pido perdón por las veces que no he dejado Esa luz vencer las tinieblas. Señor Jesús te acepto como mi Señor y Salvador, que Tu luz venza el mal que hay en mi, Amén

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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