“Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos” Génesis 20:17
A pesar de lo que Abimelec había hecho a Abraham, éste no le guardó rencor y su oración delante de Dios sanó a toda la casa de aquel, esto le trajo bienestar también a Abraham, porque le fue permitido vivir en las tierras de aquel reino sin limitaciones.
Cuando nos olvidamos de lo que nos ha hecho cualquier persona y oramos por él, nuestro corazón se libera de esa falta de perdón y El Señor recompensa nuestra acción a favor del prójimo, vemos un ejemplo interesante en la historia de Job, sus amigos habían ido a visitarlo en su desgracia, pero todo lo que hicieron fue recriminarle y acusarlo de haber pecado y que por eso le vino la desgracia, sin embargo leemos en Job 42:10 “Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job”.
Estos ejemplo deben llevarnos a pensar que, al igual que estos dos personajes, nosotros también somos llamados a perdonar a todo aquel que nos ha hecho algún daño, pero más allá de eso, una mayor demostración de amor es orar por esa persona, interceder por él ante nuestro Padre celestial, veamos Mateo 5:43.45 “Habéis oído que se dijo: «amaras a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos…”, imagínese semejante recompensa, al orar por quien fue su enemigo será hijo de Dios.
Amado Padre, en este momento decido perdonar a todos a quienes pueda guardar rencor y te pido por ellos, para que sean prosperados en sus caminos, amén
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Juan 18:9
ARREPENTIOS Y CONVERTIOS
«Para que se cumpliese aquello que había dicho: De los que me diste,…
Palabra sazonada con sal Proverbios 15:19
SER DILIGENTES
«El camino del perezoso es como seto de espinos; mas la vereda de los rectos, c…
Palabra sazonada con sal Salmos 46:4
NUEVA JERUSALÉN
«Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario de las morad…