“Y le pusieron delante qué comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya dicho mi mensaje. Y él le dijo: Habla” Génesis 24:33
Valiente y decidido era este siervo de Abraham, a pesar de lo cansado y hambriento que podía estar, no olvidaba el objetivo de su viaje y la necesidad de dar el mensaje de su señor.
Vemos otro ejemplo en la Biblia de esta determinación en Samuel, cuando Dios le pidió ungir al próximo rey de Israel entre los hijos de Isaí y éste les mostró a todos sus hijos, menos a David, leemos en 1 Samuel 16:11 “Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí”.
Esa misma determinación debemos tener nosotros cuando Dios nos pide hacer algo, no debemos distraernos hasta cumplirlo.
En una ocasión mi hijo menor tuvo un sueño y Dios le dijo que no lo contara a nadie, sino a mí, luego de contármelo yo le pregunto al Señor qué debo hacer y me da un nombre que yo jamás había escuchado, esa semana al retomar mis clases en el seminario tuve un profesor que se presentó con el nombre que el Señor me había dado, al terminar la clase le di el mensaje y me sentí aliviado y admirado por la grandeza de Dios.
Amado Dios, tu mensaje llevaré donde me digas y a quien me indiques, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Job 28:17
CUERPO Y ESPÍRITU
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Palabra sazonada con sal Génesis 41:11
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Palabra sazonada con sal Romanos 10:6
POR LA FE
«Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subi…