“Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente” Génesis 26:4
Esta es una promesa que Dios ya le había hecho a Abraham, y ahora se la repite a Isaac, porque Él es Dios de generaciones, cumple lo que promete para que sea bendecida la descendencia, hasta la cuarta y quinta generación.
La clave es la obediencia, porque en el verso anterior, Dios le indicaba a Isaac que se quedara a vivir como extranjero en aquella tierra para poder bendecirle.
Ese orden de las cosas no ha cambiado hoy en día, todavía tenemos que obedecer para recibir bendición.
Estuve el día de ayer en casa de una familia cuyo hijo sufrió un accidente y recibió algunas quemaduras, al orar por el joven el Señor me decía “obediencia es bendición” y eso le comenté a la familia, se trata de una familia con llamado ministerial y dentro del ministerio es extremadamente importante la obediencia a la voz de Dios, estoy seguro de que los cielos se abrirán a esa familia a cambio de esa obediencia.
Amado Padre, háblame y yo te obedeceré y Tú me bendecirás, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Job 29:13
TODO EN SUS MANOS
«La bendición del que se iba a perder venía sobre mí, y al corazón de la…
Palabra sazonada con sal Génesis 41:43
ARRODILLARSE
«Y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: ¡Doblad la ro…
Palabra sazonada con sal Romanos 11:7
EL MESÍAS
«¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo …