“Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; pensando que tal vez los hombres del lugar lo matarían por causa de Rebeca, pues ella era de hermoso aspecto” Génesis 26:7
Es curioso que, tanto Abraham, como su hijo Isaac decidieran mentir a los hombres de la tierra donde estaban sobre sus respectivas mujeres, yo pienso que ese temor no era justificado, porque si Dios les indicaba hacia dónde debían ir, lo más probable es que también los protegiera en todo momento.
Ellos estaban bajo la cobertura de Dios, y leemos en Salmos 91:1-2 “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré”.
Si confiamos en Dios no debemos tener temor alguno de las cosas por las cuales Él nos hace pasar, recordemos la promesa de Lucas 10:19 “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará”
Amado Dios, confío plenamente en Ti, adonde me envíes iré, sabiendo que me proteges en todo momento, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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