Palabra sazonada con sal Génesis 29:21

“Entonces dijo Jacob a Labán: Dame mi mujer, porque mi tiempo se ha cumplido, para unirme a ella.” Génesis 29:21

Jacob trabajó durante siete años para poder casarse con Raquel, ese tiempo podemos considerarlo como un tiempo de noviazgo, donde no solamente debe haber estado Jacob trabajando, suponemos que se dieron tiempo para conversar entre sí y conocerse.

Los noviazgos son necesarios para que los futuros conyugues puedan conocerse mejor, conocer los intereses, los planes de vida etc., es una oportunidad para poder pensar si la persona en realidad va a ser una ayuda y no un lastre en nuestras vidas, tomando en cuenta que la finalidad del noviazgo es llegar al matrimonio.

En la actualidad muchas personas usan el tiempo de noviazgo para conocer sus cuerpos, en lugar de conocer su alma llegan al matrimonio con falsas expectativas o con intereses encontrados, el tiempo de noviazgo es para asegurarse de que van a poder mantener el matrimonio y no van a naufragar al primer conflicto que se presente.

Uno de los mejores consejos que nos da la Biblia está en 2 Corintios 6:14 “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas?”

Amado Padre, en tus manos coloco mi noviazgo y futuro matrimonio, amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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