“He aquí que todas estas cosas han visto mis ojos, y oído y entendido mis oídos.” Job 13:1
En once años desde que decidí entregar mi vida a Cristo he visto, oído y entendido tantas cosas que me faltaría espacio para escribirlas, vi a mi mamá sanar de síndrome de Sjögren con sólo la imposición de manos y una oración dirigida al Padre en el nombre de Jesús (Marcos 16:18)
Escuché a un amigo admitir que su hijo hospitalizado con dengue hemorrágico era sanado de inmediato sólo con una oración a distancia desde mi casa y declarando que esa palabra hacía el mismo efecto de la oración de Jesús por el siervo del centurión (Juan 14:12)
Entendí que es más importante la vida eterna que la terrenal cuando oré por un enfermo que no podía hablar ni moverse, el Espíritu Santo me dijo que le hablara a su espíritu y le preguntara si quería aceptar a Jesucristo como salvador y ante esa pregunta, aquel que no hablaba me dijo “amén” y apretó mi mano, murió una semana después (Romanos 10:9-10).
Amado Padre, gracias por todas las cosas que me has hecho entender al abrir mis ojos y oídos a tu voz, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Job 28:17
CUERPO Y ESPÍRITU
«El oro no se le igualará, ni el diamante, ni se cambiará por alhajas de …
Palabra sazonada con sal Génesis 41:11
DIOS HABLA HOY
«Y él y yo tuvimos un sueño en la misma noche, y cada sueño tenía su propio…
Palabra sazonada con sal Romanos 10:6
POR LA FE
«Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subi…