“Tú también disipas el temor, y menoscabas la oración delante de Dios.” Job 15:4
Elifaz reprende a Job diciéndole que no le da la importancia de la oración delante de Dios.
La oración es sencillamente una conversación con Dios, muchas veces decimos que no sabemos orar y les pedimos a otros cristianos que nos enseñen, eso no está mal porque es bueno aprender de quienes tienen ya tiempo en el Señor.
Si nos vamos a la Biblia para buscar ejemplos nos encontramos a Jesús orando en Getsemaní en Lucas 22:42 “Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.”
Note que las palabras de Jesús son sencillas y directo al punto, no hace grandes disertaciones o complejas oraciones.
Ése es el modelo para orar y del poder de la oración encontramos la historia del encarcelamiento y liberación de Pedro, la oración intercesora de la iglesia la leemos en Hechos 12:5 “Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.”
La respuesta la vemos en el verso 7 “Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.”
Amado Padre, sé que oyes mi oración y la respondes, amén
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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