“Mi rostro está inflamado con el lloro, y mis párpados entenebrecidos” Job 16 16
En estos días reflexionábamos es el grupo de jóvenes de la iglesia sobre la bienaventuranza de Mateo 5:4 “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” y decía uno de ellos que cuando la presencia de Dios se manifiesta durante un culto o en una alabanza él llora, pero a la vez siente gran gozo.
Ese lloro es por sentir que no somos dignos de la presencia de Dios, pero su infinita misericordia y amor lo hace acercase a quienes nos acercamos a Él, a quienes creemos en Él; dice Juan 3:17 “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él”.
Aunque tengamos el rostro inflamado por llorar delante de Dios, no hay nada más hermoso que eso, recuerdo aquella canción que dice Recuerdas cuando no estabas en mis brazos
Llorabas como un niño hambriento y descalzo
En cámara lenta tú y yo nos juntamos
Las lágrimas caían bailando en un charco.
Y esa es la diferencia, lloramos cuando no conocemos a Jesús por estar separados de Él y lloramos al conocerlo y ser impactados por su inmenso amor.
Amado Padre, Tú cambiaste mi lamento en baile, amén.
Por favor, compártelo.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Job 28:17
CUERPO Y ESPÍRITU
«El oro no se le igualará, ni el diamante, ni se cambiará por alhajas de …
Palabra sazonada con sal Génesis 41:11
DIOS HABLA HOY
«Y él y yo tuvimos un sueño en la misma noche, y cada sueño tenía su propio…
Palabra sazonada con sal Romanos 10:6
POR LA FE
«Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subi…