“Su furor me despedazó, y me ha sido contrario; crujió sus dientes contra mí; contra mí aguzó sus ojos mi enemigo” Job 16 9
Los cristianos tenemos una lucha constante contra el enemigo de nuestras almas, éste intentará siempre destruirnos usando diversas estrategias.
Pero, el que pelea por nosotros es más poderoso. En Efesios 6:12 se nos advierte “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celeste”, pero la misma Biblia nos da varias salidas.
2 corintios 10:4 nos dice “porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”, por tanto, no busquemos pelear por nosotros mismos, busquemos las armas que nos da el Señor.
Efesios 6 nos describe cómo debemos estar armados para esta batalla, “Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”
Amado Padre, estoy preparado para la batalla en tu nombre, amén.
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es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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