“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, No puede entrar en el reino de Dios” Juan 3:4
Nacer del Espíritu, ser bautizado por el Espíritu Santo, al respecto dice Mateo 3:11: “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”, así que lo primero que aprendemos es que el bautismo en el Espíritu Santo lo da Jesús, el mismo Jesús les dice a sus discípulos en hechos 1:8 “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”, así que el bautismo en el Espíritu Santo otorga poder para ser testigo de Jesucristo y luego en hechos 2:4 encontramos el bautismo del Espíritu Santo el día de pentecostés “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”, veamos de qué se trata ese poder otorgado por el Espíritu Santo, gracias al bautismo del Espíritu Santo tenemos los dones que éste reparte, dice 1 corintios 12:4 “Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo”.
No todos los creyentes tienen el mismo don, dice 1 corintios 12:30 “¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos en lenguas? ¿ Interpretan todos?”, de acá se desprende que todos tenemos dones, solo que algunos no los desarrollan.
Amado Padre, te pido que me bautices en el Espíritu Santo, quiero tener tus dones para ser testigo tuyo por medio del poder que el Espíritu Santo otorga, amén. Dios te bendiga
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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