“Y se levantaba el mar con un gran viento que soplaba” Juan 6:18
Estar en medio de una tormenta en el mar es algo tremendo, el viento no permite que el marinero pueda colocar las velas hacia donde quiere y las olas mismas le hacen perder el control de la barca, así estaban los discípulos de Jesús, en medio de la mar, golpeados por el viento y frente a un mar bravío y sin tener quien les pudiera dar la sensación de seguridad.
Muchas son las oportunidades en las que nos sentimos de esa misma manera frente a los avatares de la vida, se levantan en nuestra contra miles de cosas, desde nuestra propia familia, la situación económica, la inseguridad etc. Soplando de tal manera que perdemos el control de nuestro propio rumbo.
Siempre habrá la posibilidad de venir al trono de la gracia y postrarnos delante del Eterno y pedir que intervenga en cada situación, en algunas ocasiones nos toca pedir, en otras nos toca tomar la autoridad y reprender ese mal, como cuando Dios le dijo a Moisés en Génesis 14:15-16 “Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen, y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar en seco”
Amado Padre, No importa la fuerza del viento que se me oponga, Tú me sostendrás y con la autoridad que me has dado yo venceré, amen.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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