Palabra sazonada con sal Juan 6:35

“Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que viene a mí, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” Juan 6:35
Jesús nos invita a venir a Él y a creer en Él, es decir, nos está diciendo que Él está cercano a nosotros y disponible en todo momento para saciar en nosotros el hambre y la sed de Él mismo.
El hambre y la sed a las cuales se refería Jesús que serían saciadas no se trata del hambre o sed físicas, sino las espirituales, en su infinita sabiduría, Dios ha permitido que sintamos ese vacío interno que sólo Él puede llenar.
Cuando nos sentimos angustiados, sin ánimo o sin fuerzas, debemos acudir a la oración para ser restaurados, ese canal de comunicación que nos ha dado Dios para llegar hasta Él, sin intermediarios, sin sentirnos no amados o indigno de ser escuchado.
Hebreos 4:16 “acerquémonos pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”.
Amado Jesús, dame de esa agua que viene de Ti y ese pan que eres Tú mismo para ser lo que Tú quieres que sea, amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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